El mito del opositor mediocre: por qué es falso (y por qué sigue repitiéndose)
Pocas ideas han hecho tanto daño al empleo público como esta: el opositor es alguien mediocre, sin ambición o sin alternativas. Es una caricatura habitual. Pero no es real. Y lo más grave es que sigue repitiéndose incluso cuando los datos, la experiencia y la realidad …