Muchas veces, los alumnos de Grupo C (Administrativos y Auxiliares) nos preguntáis si podéis matricularos al Curso de Casos Prácticos de Grupo A, si merece la pena o si es conveniente, dado que muchos de vosotros, por titulación, no podéis presentaros a oposiciones que requieren titulación universitaria.
Pues bien, aquí va una respuesta brutalmente honesta: no solo podéis, sino que en muchos casos es recomendable cursar la preparación práctica adicional de Grupo A, no en sustitución, sino como complemento y refuerzo de la preparación ordinaria de Grupo C.
Aquí van las 12 razones más potentes:
1. Porque hay materias comunes entre Grupo C y Grupo A
Las oposiciones de Grupo C tienen varios bloques y contenidos compartidos con Grupo A: los administrativos del Estado, en relación con GACE (cuerpo de gestión civil); y los administrativos de Entidades locales, en relación con los técnicos medios, técnicos de gestión y técnicos superiores.
Esas materias son, a título de ejemplo, el procedimiento administrativo, la organización administrativa, el régimen jurídico, la contratación pública, empleo público y gestión de personal, la protección de datos, las subvenciones, el patrimonio o el derecho financiero y presupuestario, por citar solo algunas de ellas.
No son mundos distintos: es el mismo Derecho Administrativo, solo que explorado con distinta profundidad y preguntado de distinta manera.
Si refuerzas esas materias a nivel de Grupo A, en Grupo C vuelas. Así de simple.
2. Porque lo difícil hace fácil lo fácil
Estudiar por encima de tu nivel reconfigura tu comprensión. Si estudias en nivel Grupo A, cuando vuelves a tu nivel de C, todo te parece más claro. La mente se adapta hacia arriba. Cuando eres capaz de localizar normativa, relacionarla, trillarla y redactar una respuesta (preparación nivel A), cuando enfrentas un caso teórico-práctico a resolver en test (nivel C), la jugada se ve de otro color. No es magia. Es adaptación al estándar más alto.
3. Porque entrenar la parte práctica te coloca por delante del 90% de tu competencia
Dominar los casos prácticos y hacer el poso necesario lleva tiempo. No hay fórmulas mágicas. No hay atajos. El camino corto no existe. El único camino es el largo.
En el Grupo C casi nadie prepara el práctico bien. Tú sí.
El resultado: en el examen, tú eres el que piensa, no el que escanea de memoria.
4. Porque el temario no es el problema: el problema es cómo pensar sobre el temario
En el práctico de Grupo A se aprende a:
- Interpretar enunciados, identificar palabras clave y trampas, información ociosa…
- Ordenar ideas, leer entre líneas, entender problemas prácticos reales y complejos…
- Fundamentar jurídicamente: analizar la normativa, contrastarla, seleccionarla, redactarla…
- Justificar decisiones y respuestas de manera motivada, razonable y razonada.
- Redactar con solvencia técnica y con un lenguaje administrativo apropiado.
Por eso el Curso de Casos Prácticos de Grupo A se centra en enseñar a pensar jurídicamente, no en memorizar normativa. Esto transforma tu rendimiento en todos los ejercicios, por supuesto en el práctico pero también en el examen tipo test.
5. Porque la oposición es una carrera muy larga, y C puede ser una etapa, no el destino

Muchos alumnos empiezan en Auxiliares → pasan a Administrativos → y llegan a A2 o A1.
Los que llegan no son los “más listos”: pura y simplemente, son los que, teniendo la titulación, claro está, empezaron a pensar antes en el Grupo A.
Los que llegan no necesariamente son los más brillantes, sino los que empezaron a pensar en Grupo A antes de necesitarlo, amen de los más constantes y comprometidos, lo que iría de suyo.
6. Porque te prepara para un futuro salto de Grupo o Subgrupo
No es un curso para aprobar la oposición mañana. Ni el mes que viene. Hacer fondo y poso prácticos requiere tiempo y esfuerzo. Roma no se construyó en un día. En esta vida, casi nada valioso se consigue rápido o sin esfuerzo. Es un curso para construir el perfil técnico que te permitirá (si un día quieres) optar al Grupo A: sea en el Estado (GACE) o en la Administración Local (TAG y TMG).
Muchos de nuestros alumnos de Grupo C han dado el salto con MPS Oposiciones hacia cuerpos y escalas del Grupo A (Subgrupos A1 y A2) en función de sus licenciaturas y grados, puestos en relación con los, a veces limitativos y reductores, requisitos de titulación exigidos por aquí o por allá.
7. Porque si ya estás trabajando en la Administración, te hace más capaz y menos sustituible
En una Administración Pública, por lo demás, exactamente igual que en las organizaciones privadas, hay puestos de trabajo de naturaleza no creativa, de tipo más maquinal, cuando no eminentemente repetitivos. Pues bien, casi cualquier persona puede introducir datos en un ordenador. Pero muy pocos pueden o son capaces de analizar, estudiar y resolver un expediente administrativo de cierta dificultad o enjundia. Quienes trabajamos en la Administración somos testigos directos de la situación descrita. En suma, muchos pueden tramitar, pero muy pocos pueden resolver. Preparando prácticos de nivel Grupo A, tú estarías en el más selecto, por reducido, segundo grupo.
8. Porque reduce la ansiedad del examen
Uno de los miedos habituales brota de no saber cómo pensar cuando aparece un supuesto “nuevo”.
Por eso, cuando entiendes cómo funciona la lógica y los rudimentos del Derecho Administrativo, ya no hay materias nuevas. Lo que habrá son meras variaciones, más o menos acusadas, de forma y de fondo, sobre materias que ya conoces y has trabajado previamente. No hay sorpresas.
9. Porque pasas de estudiar párrafos sin sentido a entender y conectar normas

El opositor medio o mediomalo, simplemente memoriza. El opositor inteligente, además, comprende. En Grupo A enseñamos a entender, interpretar, analizar y conectar normas, no a recitarlas cual loro. No sirve absolutamente de nada saber lo que es una licencia demanial si no eres capaz de penetrarla y deslindarla, llegado el caso, de otros títulos habilitantes de naturaleza igualmente autorizatoria, por citar un ejemplo al uso. Es importante que entiendas el Derecho que estudias.
10. Porque te coloca en un entorno de mayor exigencia
Rodearte de gente que está preparando Grupo A eleva tu estándar casi sin que te des cuenta.
En este caso, como en todos, las personas solemos ser la media de aquellas otras con las que nos rodeamos. Si tu entorno es de un nivel muy alto, acabarás subiendo el tuyo. Casi con toda probabilidad. Si estás rodeado de cinco cracks, es más fácil que acabes siendo el sexto.
Asumidas ciertas circunstancias, la mejora es inevitable.
11. Porque te proporciona lenguaje técnico y la terminología jurídica precisa
La capacidad de analizar normativa, trillarla, seleccionarla y condensarla en forma de respuesta ordenada y técnicamente sólida, solo está al alcance de quienes preparan este tipo de supuestos prácticos. El motivo se entiende al primer bote: al resolver un tipo test, no sería necesario profundizar tanto y, por consiguiente, la diferencia es brutal.
12. Porque te da una ventaja invisible pero definitiva: criterio
La diferencia existente entre contestar un práctico tipo test marcando una “X” y redactar una solución fundamentada en Derecho, vendría a ser la misma que media entre reconocer palabras y comprender un idioma, o si se quiere, la misma que separa el copiar los pasos de una receta de saber cocinar.
Finalmente, porque estudiar por encima de tu nivel siempre es inversión, nunca pérdida. La mejora constante, la autoexigencia y el hambre por querer avanzar y superarse cada día, no son sino la mejor receta para acercarse a la plaza cuya obtención te has propuesto como objetivo. Y eso, amigos míos, se nota. Si quieres dar el paso y matricularte en nuestro Curso de Casos Prácticos de Grupo A (Practicum Grupo A), contáctanos y valoraremos tu situación personalmente.
La plaza está ahí.
La pregunta es: ¿tú también?
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